23 feb. 2010

¿Redes sociales o escaparates de la privacidad?


Hace unos días, estuve leyendo en distintos medios y discutiendo en grupos profesionales del sector de la privacidad sobre Google Buzz, el nuevo producto/ servicio de Google que fue lanzado al mercado el pasado dos de febrero. Google entraba otra vez en el mundo de las redes sociales (pues ya lo hizo anteriormente en 2004 cuando lanzó la red social Orkut), con el objetivo esta vez de desarrollar una nueva red social, para dar lugar a que los usuarios de Gmail así como de otros productos Google puedan ordenar y compartir su información de manera más eficiente y en tiempo real. Hasta aquí todo parece ser positivo, sin embargo e aquí parte del problema así como el motivo por el cual la empresa ha recibido cuantiosas críticas, y es que cuando un usuario se da de alta en el servicio, por defecto la aplicación, toma de los contactos del usuario los 40 con quienes tiene más trato a través de correo y Chat y los añade entre sus seguidores de Google Buzz. Esto podría estar bien si no llega a ser porque tal vez el usuario no quiera que nadie se entere de que personas le siguen y a cuales sigue, sobre todo si pensamos en países donde la libertad se encuentra restringida y donde no conviene que a una persona le relacionen con determinadas personas o tendencias políticas, lo mismo sucede en el caso de amantes o de relaciones privadas que no son de carácter público como son las que pueden vincular a los usuarios con miembros de empresas de la competencia, periodistas y sus fuentes, doctores y pacientes etcétera, hacer esas listas públicas puede crear serios problemas

En mi humilde opinión, Google no parece haberlo hecho de mala fe ni conscientemente ni por encima de cierta ética para obtener una mayor aceptación del producto en cuestión o una mayor rentabilidad del mismo, creo que ha sido un despiste en el afán de proporcionar un servicio más eficaz y cómodo para el usuario. No obstante debería cuidar más el tema de la privacidad de sus productos, pues es un tema por el que ya ha recibido críticas y por el que sus propios competidores como Facebook ya las han recibido anteriormente también. Además cabe destacar que la privacidad y/o la protección de datos, es un tema a tener muy en cuenta en el mercado Europeo de cara a cumplir con la legalidad vigente y con la voluntad de los usuarios de mantener si así lo desean la privacidad de cuales son sus contactos.

Por último, creo que aunque las ventajas del servicio son cuantiosas, también hay que tener en cuenta los contras que la misma acarrea. Destacar también, que tal y como sucede con otras redes sociales de cara a mantener los criterios de privacidad resulta altamente recomendable informarse antes de los derechos que nos asisten como usuarios de las mismas así como de los consejos y manuales que desde las Agencias de protección de datos se facilitan al los usuarios (AVPD, AEPD).

Antes de acabar este post, he comprobado que desde el blog de Gmail, ya hubo respuesta por parte de Todd Jackson a la oleada de quejas de muchísimos usuarios descontentos, en ella explicaba que la intención originaria era la difusión de Buzz de forma "rápida y fácil, para que los usuarios no tuvieran que crear una red social desde cero ". A pesar de ello, tal y como publicaba "El País" hace una semana: "El Centro de información sobre privacidad electrónica (EPIC) de Estados Unidos ha interpuesto una denuncia ante la comisión federal de comercio (FTC) argumentando que Buzz viola la ley federal de protección del usuario. La denuncia de EPIC insta a la FTC a reclamar a Google que Buzz sea un servicio completamente independiente y deje de utilizar la lista de contactos privada de Gmail para recopilar listas y crear la red social además de dar al usuario un "control significativo" sobre sus datos personales. "Esto es una golpe significativo a las expectativas de privacidad que tienen los usuarios. A Google no le debería estar permitido aprovechar la información personal de los usuarios para crear una red social que ellos no han pedido", declaró el director ejecutivo de EPIC, Marc Rotenberg".

Esperemos que de esta desagradable situación el equipo de Google saque las conclusiones adecuadas para que no vuelvan a suceder este tipo de cosas, ya que las redes sociales pueden estar muy bien, pero nunca deben ser escaparates de la privacidad.